¿Existen los sellos de mujeres gordas?

Después de muchos años aficionada al mundo de la filatelia, el otro día me surgió la duda mientras leía un artículos sobre la obesidad en el mundo moderno. Me asaltó la duda de saber si alguna vez se había emitido algún sello con la imagen de alguna gorda; investigué un poco y, ¿sabéis cuál es la respuesta?
Efectivamente, la respuesta es: nunca. O al menos eso es lo que he deducido tras usar todos los medios a mi alcance, que supongo no serán los más seguros ni los más absolutos. Pero desde luego que no he conseguido encontrar ninguna mención a ello en mis búsquedas en internet ni en mi círculo de amistades y conocidos, y para mí eso ya es mucho. Y me parece bastante curioso, a pesar de que se supone que en el siglo XIX no éramos tan esclavos de la estética como ahora.
¿Habría que pensar que las maduras rellenitas no quedan bien como imagen de un sello? Bueno, no debe de ser eso, porque se han hecho muchos de ellos con protagonistas feos como Picio, y nadie se ha rasgado las vestiduras. Se ve que no es una cuestión de fealdad, en todo caso, lo que hace que las maduras xxx, que en aquellos tiempos eran las que tenían más papeletas de ser obesas, no aparezcan en los grabados.
De todas formas me parece curioso que una señora de tetas gordas no fuera lo bastante llamativa como para merecer protagonizar uno de estos productos postales. ¿Cómo puede ser que no fueran del gusto de la población? Quizá porque no preguntaban a los interesados precisamente, aunque claro, se entiende que las imágenes que aparecían en los sellos eran de personas famosas, generalmente de la realeza. Una pena entonces que el Black Penny usara la imagen de una joven Victoria; si la hubieran inmortalizado unos 20 años más tarde, su imagen como de esas madres gordas de su época hubiera sido bien diferente entonces.
Si hay algo que puede incitar a los incestos xxx, y mucho más si hablamos de la estética de hace dos siglos, es la imagen de una matrona de carnes poderosas, a causa de sus numerosos partos, y de la inactividad propia de las clases altas de entonces. Aún hoy, siguen siendo irresistibles las maduras que han sido madres y que ya están acercándose a la vejez, y no precisamente por su atractivo físico, sino por el morbo de saber que metes tu miembro viril por donde han salido tantos bebés. ¿O estoy siendo demasiado truculenta?
De todas formas, seguiré pendiente a ver si consigo encontrar algún sello con la imagen de una mujer gorda. Mientras tanto, un saludo y nos vemos pronto.